Por alguna extraña razón, nos han tratado de convencer que los gatos y los perros simplemente no pueden llevarse bien. Algo bastante raro, ya que hemos visto casos que demuestran todo lo contrario… uno de ellos es la historia que te contaré a continuación. Cuando la usuario de reddit jumperposse decidió que quería adoptar un gato, comprendió que no podía ser una decisión que podría tomar por sí sola así que decidió llevar consigo a su perro Tamaskan llamado Raven para que la ayudara a elegir al nuevo integrante de la familia –sobre todo porque era importante que ambos se llevaran bien–.
Llegaron al refugio y comenzaron a recorrer los pasillos juntos, del otro lado de las rejas decenas de perros y gatos les devolvían las miradas curiosos, pero fue uno de ellos el que llamó de inmediato la atención de Raven. Cuando estuvo frente al gatito, comenzó a saltar sobre sus dueños como tratando de comunicarles que él era el elegido, así que ellos lo adoptaron.

Desde aquél día, Raven y Woodhouse –el gatito– se han vuelto inseparables. Hacen todo juntos y pasan gran parte del día acurrucándose y siento bastante cariñosos


Ni siquiera un viaje de 9 h en coche los altera
“El cachorro lo ayuda a calmarse (a Woodhouse) ya que no está nervioso, así que no hay ninguna razón por la que él tenga que alterarse”

De hecho pasaron gran parte del viaje acurrucados, con la pata de Raven sobre Woodhouse

Y por supuesto, Woodhouse pronto aprendió que lo mejor que se puede hacer en estos viajes largos… es dormir

Y seguir durmiendo mientras entregas cariño

Creo que estoy enamorada de este par.
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