Una serie de cómics llamada “Busty Girl Problems (Problemas de chicas con pechos grandes)” fue creada con el fin de demostrar lo que viven todas las mujeres que tienen una exagerada proporción de este atributo. La artista Hasley Warren (Paige Rampaige) sabe muy bien de esto. En la serie de imágenes Hasley refleja las típicas bromas que todas las chicas de pechos grandes suelen soportar, lo cual ha logrado identificar a los más de 90 mil seguidores que tiene su página.
1. Cuando debes correr y agarrarlos para que no se muevan
2. No poder tomar sol tranquila sin sentirlos aplastados
3. O que estorben cuando intentas alcanzar algo
4. El botón del medio de las blusas siempre desaparece
5. Ese miedo a soplar las velas
6. Hasta el más mínimo movimiento aumenta con tus pechos
7. Mejor ni pensar en usar bufandas
8. Los vestidos sin tiritas no van con nosotras
9. El cinturón de seguridad es un problema
10. También debemos agarrarlos para bajar las escaleras
Rory Banwell es una fotógrafa australiana que quiere cambiar la forma en la que tratamos a las víctimas de abuso sexual. Si bien es cierto que tanto hombres como mujeres pueden ser víctimas de este tipo de ataques, las mujeres somos mucho más propensas a ser abusadas. Según la OMS 1 de cada 3 mujeres a nivel mundial han sido violentadas de esta forma. Fue esta disparidad lo que motivó a Banwell a publicar su proyecto titulado “Still not asking for it” en su cuenta personal de Facebook y Tumblr.
El título hace referencia a un juego de palabras que en español se traduce como ‘Sigo sin merecerlo’ y que alude a la creencia popular de que la forma en la que la víctima se viste la hace ‘merecedora’ de un abuso o violación.
Banwell decidió comenzar con este proyecto en 2014 cuando ella y su esposo descubrieron que el bebé que esperaban sería una niña. De hecho, el primer comentario que recibieron al anunciar el sexo de su bebé la impactó tremendamente, todo esto según lo que le aseguró a Daily Mail Australia.
“Alguien le mencionó a mi esposo que era ‘hora de comprar un arma’ y nos decepcionó mucho que lo primero que la gente pensara era que tendríamos que protegerla sólo debido a su género”.
Fue en este momento que nació la necesidad de expresar lo que sentía al respecto, y siendo fotógrafa, decidió que no había mejor forma de hacerlo que usando su arte. Fue así como ‘Still not asking for it’ nació.
“Creo que independiente de la ropa que alguien use, no existe ninguna excusa, justificación o invitación que explique un abuso sexual”.
El proyecto muestra a mujeres de diferentes edades, semidesnudas y con mensajes anti-abuso escritos en sus cuerpos.
“El silencio esconde la violencia”.
La idea tras este concepto es clara: no importa el tipo de ropa que las personas usen, no existe justificación ni razón perdonable para abusar sexualmente de alguien.
“Estar casados no hace que el consentimiento sea automático”
Rory desea expandir su proyecto y tomar más fotografías:
“Me gustaría incluir otros géneros, razas, culturas y personas de otras edades en el futuro. Espero que esto pueda aumentar la diversidad del proyecto”.
“Respétame y protégeme”
“Deja de culpar a las víctimas”.
“Nadie se merece que le hagan eso”.
“Esto no significa que te de permiso”.
“Hazte responsable de tus actos”.
La propia Rory Banwell se retrató a sí misma cuando aún estaba embarazada:
“No quiero que mi hija nazca en una sociedad que acepta la violencia sexual”.
“No tienes derecho sobre mí”.
“No significa ‘no'”.
Si quieres que su sueño se haga realidad, puedes visitar su página de GoFundMe y donar dinero.
Es universalmente conocido que el maquillaje tiene grandes poderes, pues puede cambiar radicalmente el aspecto de cualquier persona en solo un instante. Así lo quiso demostrar la joven de 19 años Maisie Beech, quien, mediante una serie de fotos comparativas intentó mostrar las diferencias entre un rostro al natural y uno con maquillaje. En las fotografías, Maisie muestra la mitad de su cara maquillada y la otra al natural, reflejando la enorme diferencia que existe entre ambos lados de su rostro.
La idea de Maisie, además, era empoderar a las mujeres para que aceptasen su rostro tal como era. Sin embargo, la respuesta que recibió no era la que esperaba. Cientos de usuarios en redes sociales comenzaron a criticarla e insultarla diciéndole que era “fea” y “repugnante”, además de decirle que pareciera que tuviera cáncer o que la golpearían si se la encontraran.
“Lo único que quería era mostrar que me gusta maquillarme, pero también soy feliz si no lo uso. Es triste que la sociedad sea así ahora. El maquillaje es una parte de la moda y a las chicas les gusta experimentar y ser creativas, no usamos maquillaje para escondernos”
-Maisie Beech
Sin embargo, Maisie aclara que desde pequeña ha tenido que maquillar sus cejas porque son albinas. Del mismo modo, también asegura estar muy decepcionada por la violencia de algunos comentarios de extraños, mayoritariamente de hombres. A pesar de las críticas, Maisie dice que se niega a agobiarse por culpa de los que critican y de los comentarios crueles que recibe por tratar de hacer algo bueno por los demás.
“Las mujeres no deberían ser criticadas o ser tildadas de falsas por usar maquillaje, así como no deberían ser llamadas feas si no lo usan“
Finalmente, algunos amigos de Maisie la apoyaron y le enviaron mensajes de aliento para empoderarla aún más. Entre los mensajes, muchos le decían que tenía una gran personalidad y que, incluso, era una muy buena persona y muy guapa, además de alabarle su don en el maquillaje.
Y tú, ¿crees que los comentarios que Maisie recibió estuvieron bien?
La objetificación femenina es algo que, lamentablemente, puedes encontrar en cualquier tipo de aviso publicitario. No importa si te están intentando vender un perfume, un sandwich, una marca de ropa o un estilo de vida: siempre se utiliza el cuerpo femenino como si fuera un objeto más dentro de la escena.
Este video es parte de un proyecto que busca cambiar la realidad actual y proponer una discusión al respecto para cambiar el futuro de las generaciones que vendrán. Para ello se ha estado utilizando el hashtag #WomenNotObjects o #MujeresNoObjetos y la idea es darnos cuenta que esto no es algo que no sólo le pasa alguna mujer desconocida: también le pasa a las mujeres que amas en tu vida.
En el video, diferentes mujeres expresan la ironía de lo que cada una de estas publicidades intentan vendernos:
No sé tú, pero yo no quiero lo mismo para mis hijas o mis sobrinas, y es importante que comencemos a actuar desde ahora, tanto hombres como mujeres, para generar un cambio al respecto.
El papel de la mujer ha cambiado. Si antes estaban encargadas de la casa y los hijos, hoy salen a trabajar y están al mando de grandes proyectos y empresas. Muchas de ellas no tienen entre sus planes ser madres, pero pese a ser una decisión de vida personal, la sociedad las sigue juzgando o compadeciéndolas.
Facebook
Hannah Blum tiene 39 años de edad, es ejecutiva de una empresa de San Francisco, California y decidió hace mucho que la maternidad no es lo suyo. Pese a lo conforme y feliz que se encuentra con su propia elección personal, cada vez que habla sobre ello, recibe condolencias de las personas:
“Después de hablar un poco con el chico que estaba delante mío en la fila para ver la película, le comenté que yo no tenía hijos. Él estaba sorprendido de que una mujer de mi edad no tuviera hijos y mirándome con pena me dijo: “lo siento mucho”. Pero, en realidad, es que soy yo la que no quiere niños”.
-Hannah Blum-
A la mayoría de las personas les gustan las madres. Pero, ¿qué pasa con las mujeres que eligen no ser madres?
Según la oficina del censo de EE.UU, en el 2014, más del 47% de las mujeres entre 15 y 44 años no tienen niños. Pero pese a la cifra, aún existen estigmas sobre lo que significa ser mujer en Estados Unidos y el mundo.
A Hannah le gusta pasar tiempo con los niños de sus amigos, Sadie y Dana.
“Estoy agradecida de poder disfrutar de los niños de mis amigos tan a menudo como me gustara, pero también me gusta un poco de tiempo conmigo. Al no tener hijos propios tengo esa opción”.
-Hannah Blum-
Facebook
A menudo a Hannah y otras mujeres que deciden no tener hijos son etiquetadas como egoístas, porque ser un buen padre significa poner las necesidades de sus hijos antes de que su propia, ¿no?
Hannah tiene otra forma de entenderlo:
“Yo soy esa amiga que te recogerá en medio de la noche cuando tu novio rompió contigo. También soy voluntaria y ofrezco muchas de mi semana a limpiar la basura de nuestros océanos, trabajo en refugios para desamparados y ayudo con dinero para que los cientificos encuentren una cura contra el cáncer. Eso no suena tan egoísta ¿cierto?”.
-Hannah Blum-
Las personas con o sin niños saben que ser padre es una tarea difícil, y esos papás y mamás merecen todo el crédito del mundo por asumir una tarea tan importante. Pero si una persona siente que no quiere criar niños, ¿no deberíamos felicitarlos por darse el tiempo de reflexionar sobre ello antes de sólo probar y ver como les iba en la práctica?