La Fiesta de quince años, también llamada en ocasiones Fiesta de quinceañera, Fiesta de quince, Quinceañera, es una fiesta en la cual una niña es presentada a la sociedad. En varios países puede tener un sentido religioso en países como México. Es común esta festividad en Latinoamérica a excepción de países como Chile en donde esta celebración nunca tuvo mucha relevancia, al contrario, solo era celebrado por ciertas familias en sectores sociales más altos o acomodados, y hasta la década de los 70 u 80, y menos aún, posterior a esos años. La palabra quinceañera hace referencia a la propia niña que cumple 15 años de vida.
Existen narraciones de las civilizaciones Maya y Azteca donde se expresa que una chica al llegar a determinada edad deben ser sometidas a un “ritual de pubertad” en el que se desprenden totalmente de la vida de niñas y pasaban a ser adultas, por lo que eran cortejadas por hombres para formar una familia.
El ritual indicaba que las chicas debían asistir al Telpochcalli, una especie de escuela donde se instruían en historia y cultura y se preparaban para el matrimonio.
Los españoles trajeron consigo la religión cristiana y una cultura muy distinta que cambió la historia para siempre: la costumbre españolas e indígenas se unieron en una sola, con la única excepción de este ritual de pubertad que se practicaba. Se cree que la iglesia católica intentó desaparecer por completo la tradición.
El único objetivo de esta tradición era demostrar a la sociedad que la chica ya era madura para contraer matrimonio y formar una familia, un concepto bastante machista en el que la mujer no tenía otra meta que reproducirse y servir a su esposo. Los españoles empezaron a celebrar esta fiesta, donde invitaban a jóvenes pretendientes que pudieran enamorar a su hija.
Las chicas que no eran “puras” no podían participar, ya que el gran final de la celebración era que el joven afortunado pudiera “estrenar” a la chica, como si se tratase de un objeto nuevo.
De esta manera las familias creaban lazos entre ellos por beneficios económicos y sociales al casar a sus hijos. La quinceañera era simplemente un parapeto para que los padres pudieran decidir el futuro de su hija según los intereses de la familia, sin importar la felicidad de la joven. Se tiene conocimiento de decenas de chicas que escapaban de sus familias para huir de un matrimonio obligado, ya que desobedecer las órdenes de sus padres les acarreaba un castigo público por la sociedad y la Iglesia.
F: tierrrcurriosa

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